Sin pena y sin gloria

Déjalo correr, déjalo correr…

Dicho macedonio.

 

 Sin pena y sin gloria él entraba por la puerta tracera de su casa dejando con pesadez su chaqueta de la empresa de seguridad adjunta con su revolver en el perchero, en la tv se escuchaba  una de las tantas noticias enmarcadas en “la rehabilitación”, si bien no podía ver lo que se mostraba en la televisión si se imaginó inconscientemente  como la presentadora delas noticias entregaba un grupo de “rehabilitados” a la sociedad de manera pomposa, si es que se podría entender sociedad a lo que se estaba tratando de consolidar los últimos años después del día 0, ya lo dirá usted y la historia.

Con algo de ese ahogo cotidiano abrió la nevera en donde de soslayo vio una vez más ¡esa única foto!, en la que él y Katherina  aparecían en la misma foto, de aquella manera tan mecánica y tan enferma, quizás amor, quizás nostalgia o de pronto un sueño a medio cumplir y un éxito algo podrido se podría decir, alejo la foto de si y escudriñó en busca de algo decente, o al menos comestible en medio de lo que debería ser una nevera, pero acepto el desorden, él sabía muy bien que ella no estaba en la condición para estar pendiente de los menesteres del hogar.

―¿cariño como estas? ―se preguntó mientras se tomaba una leche medio agria, ―¿Cómo te fue en el trabajo, Darío todavía está de supervisor de seguridad?

Sabía que ella en su estado de “rehabilitada” no podría responder, estaba enferma, como todos ellos, dejo el vaso y se quitó su camiseta doblándola metódicamente, de esa manera que su madre le enseño a fuerza de pellizcos. ¡Está de moda ser un compañero de “rehabilitados”, atrás quedo el miedo, ya son parte de nuestra vecindad, ya son individuos, son nuestros hermanos! se oía en la TV en vos de algún personaje de jetset al tiempo en que se oían aplausos y música de moda, de esa que escucha la gente cool, un libido lamento se escuchaba desde la sala.

―espera un momento Katherina, no me demoro ―se decía a si mismo buscando someter el silencio insoportable creado por el aparato televisivo.

Con más nostalgia que cariño puso una mesa, el plato y un baso en frente de ella, lentamente Katherina empezó a comer algo de manera torpe, no le importaba que hiciera regueros en la sala, le bastaba con que hubiera dejado sus hábitos alimenticios pasados, se sentía bien, o más bien se sentía medio completo, no podía evitar dejar de ver su blanca piel con algunos moretones verdosos, su suave cabellos castaño y sus lindos ojos negros, no le interesaba mucho que estuvieran algo rojos, seguían siendo lo que eran en el pasado, al menos en su apariencia.

―¿Qué haces ahí sentado? ―sonaba desde la tv con la vos de algún cantante  ―puedes ingresar ya al programa de reinserción de “reabilitados”, te están esperando, verás cómo harán parte como un miembro activo en tu familia, ¡¿Qué esperas? Ven ya, te estamos esperando!

 

Apagó la televisión, recogió los platos con los que comió Katheriana y los dejo en la cocina, recogió su chaqueta del uniforme sin darse cuenta que inconscientemente traía el revólver, se sentó en el sofá y saco su revólver, extrajo cinco balas y puso a girar el tambor, esa vez lo haría bien, se aseguraría que ella esta vez sí muriera con un certero tiro a la cabeza, no quería mentirse más, odiaba verla en ese estado tan lamentable, no pudo evitar recordar como ella había resbalado y rodado por las gradas, quebrándose el cuello tratando de escapar de una de esas “cosas” del día 0, esa vez no fue rápido con su revólver, ahora ella era una cadáver “rehabilitado” con la famosa cura que salvo a la humanidad, o podría ser él, terminar con su lamentable vida. Sería sano para su conciencia, Katherina o él, dejar el pasado atrás con ella debajo de 3mt de tierra, o salir por la puerta trasera de esas asquerosa sociedad de “rehabilitados” y vivos sumergidos en lo que nunca pudo ser.

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Segunda parte top 20 de novelas gráficas que a usted nadie le mostró.

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Pille

Novelas gráficas que quizás le dejen algo más que un rato de entretenimiento y esparcimiento.

11-Polina: de la mano, o más bien del trazo de Bastien Víves, la historia de una famosa bailarina de ballet, muy entrañable y poética.

12-Las águilas de Roma: si a usted le gusto la película “El gladiador” en especial la primera parte, esta es su N.G*, Marini hace de la ambientación una rampla para exponer la naturaleza humana.

13- Scott Pilgrim Vs the world: una narración cargada de notas musicales, guitarras eléctricas y batallas por el amor de una chica canadiense, o eso al menos parece al principio.

14-El papa terrible: si a usted le prende la atención la crueldades del papado del siglo 15 esto es lo suyo, El papa bajado del pedestal por Manara y Jodorowsky.

15-Amistad estrecha: una historia ligera pero con el peso de las relaciones humanas trazada por Bastien Víves.

16-Dublinés: Si a usted le interesa saber que inspiro escribir a James Joyce su obra maestra “Ulises”, una biografía que no parece la misma, creada por Alfonzo Zapico.

17-El último día en Vietnam: la guerra con el mismo nombre, pero no se retrata el plomo y el fuego, no, se refleja el día a día cotidiano del soldado de a pie y sus afanes mundanos. Con la firma de Will Eisner.

18-Neandertal: Roudier nos pone entre las manos un panorama prehistórico, el l prototipos del homo sapiens enfrentándose a agreste vida cotidiana, con la ayuda del que sería su mejor amigo.

19-Verano indio: en la maestría de Hugo Pratt y Manara recae la obra enmarcada en el choque violento entre los colonos británicos y la los aborígenes locales.

20-La virgen del burdel: a puertas de la segunda guerra mundial que nos sirve de telón, el ambiente desinteresado y alicorado de la Paris de los años 30 nos muestra una chica con un asesino a sus espaldas y el burdel por delante. Engendrada por Hubert y Kerascoet.

 

*N.G: novela gráfica.

 

*no mencione a “Kick-ass” porque me imagino que más de uno ya lo conocerá debido a su película.

 

La pesca milagrosa

Recuerdos

La bobina* del carrete” subía y bajaba mientras el sol buscaba su camino hacia el cenit. De la pesca o el acto de pescar se dice en el diccionario lo siguiente: “Sacar o tratar de sacar del agua peces y otros animales útiles al hombre”, de entrada tienen la razón los honorables viejesitos de la RAE.

Bajamos del automóvil tratando de hacer lo humanamente posible para recordar que el sol no estaba como dicen en Cúcuta ¡arrecho!, varas de pesca en mano y cervezas en la otra nos adentramos un domingo en un lago de pesca casi vacío. Comenzando con el ritual ancestral de ir a por la comida viva, de pie y con el buen ánimo que exige la pesca, desplegamos todos los artilugios de la misma, con paciencia y con ciertos tipos de nudos secretos armamos la vara, el carretel*, la línea*, la plomada* y el anzuelo, y con cuidado pusimos la carnada. Miré hacia la derecha antes de alistar la vara para hacer el lanzamiento levantando antes el pick-up*, a esa altura algunos “vecinos” (como se le dice a la gente que pesca cerca de uno) comenzaban a llegar.

Nos sentamos en las bancas, puse la vara recostada en mi pierna atento a cualquier jalón del nylon, al lado un vecino con ese modo paternal (rudo, firme pero con cariño) aplicaba bloqueador solar a sus hijos mientras los mismos jugaban con las varas, me limpie el ojo, una lagrima se escapaba. Mire mi nylon, algunos leves tirones me delataban que eran algún pez jodiendo con la carnada. La típica charla entre hombres se esparcía entre mi padre, mi abuelo y algunos “vecinos”, cambie la canción que sonaba en mi celular, abrí otra cerveza y note que un hermoso Martin pescador aterrizaba en el arbusto cercano mí, elegante e imponente (pese a su tamaño) observaba el lago. Pero el ave no me trajo suerte, ya era el tercer pez que estando yo a punto de sacar de la orilla por alguna razón, el nylon se rompía y el pez lograba escapar. Mire al niño que destruía un hormiguero ínterin su hermano algo mayor pescaba, ¡no con una vara!, si no con una botella de gaseosa como en un pasado no tan cercano yo lo hacía de la misma manera, una botella de gaseosa de vidrio con un nylon amarrado, una plomada y un anzuelo.

Mire mi línea, ella bailaba entre las anillas de mi vara al son en que embobinaba el nylon, observe hacia la derecha, una pequeña negrita expiaba el tarro donde echábamos los peces, y al no ver nada hacía mala cara y seguía mirando los demás tarros de los otros “vecinos”, quizás constatando que tan buena era su madre, que en otras pescaba con un palo de guadua, (esto es Colombia)

Otro pez se me escapaba del anzuelo, no importaba que tipo de carnada pusiese: quenele (concentrado para pez) carne, maza o lombriz, tenía mala racha, pero no me angustiaba, alistaba la vara y volvía a realizar otro lanzamiento al lago.

―¡esto es vida, esto es la vida! ―decía un “vecino” aciano hablando con nosotros

―¿o ustedes se acuerdan de algún problema estando aquí?―decía él animado.

Tenía la razón, el ritual vetusto de ir por la pieza de caza tiene ese no sé qué, podría atreverme a decir que es una especie de efecto de pesca milagrosa, es una especie de caza de recuerdos, un momento idílico, donde los recuerdos de la infancia llegan transportados por el anzuelo del reflejo.

Y al fin regresamos a la casa con solo un pescado, pero con muchos recuerdos revividos, y con el “niño interior” renovado.

*bobina: parte del carrete que gira para enrollar el nylon.

*carrete: parte de la vara que enrolla el nylon.

*la línea: segmento de nylon que va desde la vara hasta el anzuelo.

*plomada: pedazo de plomo que hace que el anzuelo y la carnada no queden flotando en el agua.

*Pick-up: parte del carretel que enrolla o permite alargar el nylon por medio de una manivela.

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El encargo

(Micro-cuento)

Yacía en mi silla adjunta al escritorio observando una serie en mi laptop, y un molesto recordatorio del encargo que mi madre me había dejado, con una pequeña nota al margen recordándome que me quería. Había pasado una hora y recibí una llamada de ella acordándome que fuera por las cosas a la tienda, pero la pereza no me permitió ponerme una camiseta y un par de tenis para salir por el encargo. De pronto algo me pico en el interior, por alguna magia extraña recordé el encargo y automáticamente me enfile hacia la calle. Estando a una cuadra de la tienda me encontré inesperadamente con un gran corro de personas estupefactas, todos me miraron simultáneamente, hicieron un pasillo hacia el interior del grupo, y en el medio: una camioneta, mi madre, el encargo que nunca hice y un asfalto pintado de rojo.

Lo que nos falto

 

Saltos cognitivosImagen

Hace unos días veía una película junto a unos amigos y conocidos, entre la típica joda del parche de amigos, crispeta va, crispeta viene, ¡ey no me riegue la gaseosa pendejo! o ¡vea garoso no se coma toda la chocolatina!  Así como usted muchas veces ha disfrutado de la compañía de sus cercanos tan cotidianamente pero únicamente. La película era ambientada en una época histórica, específicamente la “napoleónica”, así como le suelen decir a este fragmento de la historia (1799-1815) donde Napoleón Bonaparte hizo de las suyas sumiendo a Europa, África y Medio oriente en  una guerra devastadora. Personalmente me gusta esta época histórica (usted ya sabrá que me gusta a historia) pero dejemos mis gustos de lado y sigamos con ese grupo de adultos contemporáneos viendo la película.

¡pendejo no me metas crispetas en los senos!  ¡guevon me pegaste en el ojo (con la crispeta)!, y esto a que viene con el título, en medio de la joda cada quien pillaba a como mejor se amañaba la película, y en medio de esta juerga cinematográfica notaba que mis amigos no se pillaban todos las cosas que acontecían en la película, y no era porque fueran unos brutos, varios al igual que yo leen o vemos series y documentales,  este no era el problema, ¿por qué yo si notaba todas la cosas a detalle y ellos no? Por qué me tocaba explicarles unas cosas?

Culturalmente se nos enseñó a leer libros narrativos donde uno aprende de cosas pero donde uno no puede saber exactamente como se veía un traje de una cortesana del siglo 16 o que prendas viste un geisha. Culturalmente se nos hizo pasar de la lectura a materiales audiovisual como películas o series, inconscientemente se nos dejó dar un salto cognitivo muy largo, pero mal realizado, metafóricamente pasamos de caminar a correr, y no nos enseñaran a trotar. En otras palabras pasamos de ver solo letras (y tener imágenes yuxtapuestas que eran aburridas como pasa en los libros académicos diría la mayoría) y pasamos a ver imágenes en movimiento, textos, iconos y sonido, sin pasar por un intermedio=imágenes, texto e iconos.

Inconscientemente la mayoría dejo de lado a la imagen y por esto se convirtieron en analfabetas visuales, para Pepito da igual una silla posmoderna que una silla rococó, o da lo mismo un volante a la derecha que a la izquierda y un arma del siglo 16 a una ametralladora. Y de esta forma el público se queda sin información completa para poder seguirle el hilo o llevarle la lógica a las películas ambientadas en épocas anteriores a la nuestra.

Se le olvido a la sociedad realizar un salto cognitivo (aprendizaje) del texto, al texto e imagen, y este tiene su propio nombre, narración gráfica (cómic, manga, novelas gráficas, etc). Cuando un lector de este tipo de material lo lee (lee y observa con disfrute) su celebro inconscientemente está literalmente escaneando cada imagen (viñeta) esta se convierte en iconos fácilmente reconocibles por el lector, pudiéndolos guardar fácilmente en su banco de imágenes referenciales, así de esta manera reconoce como es una bota alta del siglo 17, o un fúsil del siglo 18, un carro de 1920, una casa de 1400, de esta manera se nutre conformando un banco de imágenes para poder completar aquellas cosas que no se notan muy bien en la película, pudiendo más que ver, observar cada detalle o acción con facilidad y disfrute.

Ya entendí porque hace unos años un profesor me dijo: “A con razón” cuando le contaba que de niño leí a Tintín y a Corto Maltés.

Narración gráfica

El noveno arte

 

Siempre la gente tuerce la cara al oír la palabra narración gráfica, al parecer no les suena de nada, creo que la gran mayoría no asocia narración con grafía pues en el imaginario colectivo narración solo acopla con literatura, quizás porque en este país la cultura no pulula como debería ser.

Que es:

Empecemos al derecho mi estimado lector, narración gráfica es lo que se ve reflejado en productos culturales como: historietas (en anglo=cómics, y en nipón= manga) tiras cómicas, los álbumes franco-belgas y la novela gráfica), la caricatura no tienen nada que ver con esto (esta consiste en deformar personajes para hacerlos cómicos), por otro lado el dibujo consiste en copiar la realidad tal cual esta, y la ilustración consiste en crear de la nada cualquier cosa sin tener que estar copiando como en el dibujo.

El origen:

 Este la más joven de las artes a título personal nació por allá en plena agitación de la era napoleónica, aproximadamente en 1791, un escoces llamado Isaac Cruikshank (artista, caricaturista y periodista) se le ocurrió la idea de incluir el texto en la imagen inventándose el “globo de texto” transformando el sonido en grafismo, una genialidad, creando un formato altamente efectivo con sus propias leyes y códigos.

En Colombia:

Dejando de lado el origen, en Colombia hasta hace muy poco los horóscopos, juegos de azar, pornografía y la narración gráfica era sometida a altos impuestos según la ley 98 de diciembre de 1993 o ley libro, pues se alegaba que todos estos rubros pertenecen a la categoría de entretenimiento, que gracias a alguna iniciativa la narración gráfica fue sacada de esa deplorable categoría. En nuestro país este formato es visto por la mayoría como cosa de niño dirían los viejos, los jóvenes como cosa de frikys (nerdos alternos), pero la realidad es otra, como en cualquier otro formato como el cine o la literatura hay obras para todas las edades, géneros o temas: “Arrugas” para los que tienen más de 60 (igual alguien de 25 se lo puede gozar), “El arte de volar” para un público de 40 años en adelante, “La leyenda de Siegfried” para los mayores de 25, “The walking dead” para los mayores de 18 (todas las anteriores novelas gráficas), “The avengers” para los adolescentes (este último cómic), y para los niños, para los niños no hay nada, en Colombia se le adjudica a los niños este formato pero paradójicamente no hay obras para ellos.

El formato:

Usted se estará preguntando qué diferencia la narración gráfica de las caricaturas, el dibujo y la ilustración, la narración gráfica emplea imágenes secuenciales y cinéticas[1] para contar historias, también tiene sus propias leyes y códigos de lectura constituyendo un formato como lo comprenden las demás artes: la arquitectura, danza, escultura, música, pintura, poesía (literatura), cinematografía y fotografía. Otros recursos que emplea son la pedagogía como lo menciona Umberto Eco, la persuasión oculta como lo anota Diéguez Rodríguez o la literatura de la imagen de Claude Moliterni.

Los hechos:

Para terminar este pequeño brochazo sobre el noveno arte, pondré en la mira la novela gráfica, se ha dicho que su etimología no es adecuada, otros piensan que si (yo estoy con los segundos), pero la realidad es que este nuevo producto permitió a los autores de cómic que ya estaban mayores tratar temas más profundos que no se podía tratar según las posturas editoriales de cómics orientada para público juvenil, también permitió  al lector encontrar en la novela gráfica temas más interesantes y con contenido de fondo que ya no los veía en el cómic, y por último permitió a la editorial abrirse a nuevos mercados que con el cómic nunca pudo, y así entrar librerías  con un nuevo producto que podía satisfacer a los nuevos lectores con temas más interesantes y profundos, una gran jugada de mercadeo.

A título personal veo la narración gráfica como un medio bimedia (texto e imagen), algunas palabras toman forma de hermosas imágenes que por sí solas comunican, y otras palabras toman forma de globos de texto, onomatopeyas y cartuchos, de este modo entre la imagen y la palabra toma forma la viñeta que nada tiene que envidiarle a la pintura o la literatura pues tiene lo mejor y lo peor de ambas.

 


[1] Imagen que da la sensación de movimiento.

Buenos ejemplos

Narración gráficaImagen

Siempre la gente tuerce la cara al oír la palabra narración gráfica, (no les suena de nada, pero si ha han visto) no asocian narración con grafía, quizás porque en este país la cultura no pulula como debería ser, pero al grano, esta palabra nombra el noveno arte que hasta hace poco en este país (según las leyes) era ocio, comparada con revistas xxx. En plata blanca son los cómics, tiras cómicas, manga, dojin y novela gráfica. La narración gráfica es un formato como lo es el cine, los libros, el teatro, la TV, la radio, la música, la pintura, etc.

Este la más joven de las artes a título personal nació por allá en plena agitación de la era napoleónica, aproximadamente en 1791, un escoces llamado Isaac Cruikshank (artista, caricaturista y periodista) se le ocurrió la idea de incluir el texto en la imagen inventándose el “globo de texto” creando un formato altamente efectivo.

Dejando la historia de lado (que sé que los aburre) iré al quid del asunto, hace unos días alguien me pidió que le recomendará algunas obras de este formato, y en respuesta escribo este TOP 10,  que tiene un grupo de narraciones muy variopinto.

1-Ella(s): una obra para quien le gusta lo fresco y juvenil.

2-Belladona: una historia con sabor a mujer fatal, ambientada en la época de los mosqueteros.

3-Blankets: narración enternecedora y muy personal, para emplear las lágrimas.

4-El héroe: la mítica historia de Hércules desde el prisma posmoderno, una tragedia que descubre tu héroe interno.

5-Cadáver exquisito: si quieres algo muy informal y con final inesperado.

6-El arte de volar: obra que muestra prolijamente las etapas del ser humano, te hará pensar mucho. Ambientada en la España del siglo 20.

7-Orgullo de Bagdag: una fascinante historia contada desde la perspectiva de cuatro leones, en medio de una Bagdag destrozada por la guerra. La libertad al precio de sangre.

8-Un mal día: historia que demuestra el descaro humano, cíclico como su final, insospechado.

9-La leyenda de Siegfried: la clásica historia de este personaje contada con los paisajes de walt Disney y la suciedad posmoderna, imponente.

10- El tercer testamento: si lo suyo es la aventura impregnada con un buen argumento sin pasar por aburridor, esto es lo suyo. Ambientada en el siglo 14.

Si el texto les llamo la atención y quiere usted dejar el prejuicio pendejo de que este formato, el noveno arte, es para niños bien pueda escribirme y con mucho gusto le comunicaré donde las puede conseguir para que pueda disfrutar de estas grandes narraciones.

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